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Bolsonaro y la selva: un balance

(mn/er)

La selva amazónica se considera uno de los elementos clave para el equilibrio del clima global. Según las estimaciones, una pérdida del 20 al 25 por ciento de la cubierta forestal en la cuenca del Amazonas podría ser suficiente para alcanzar el punto de inflexión. Según estudios, estamos cerca de esa cifra, ya que alrededor del 18 por ciento de la Amazonía brasileña ya ha sido deforestada.

Bajo el gobierno de Jair Bolsonaro, que ha gobernado desde 2019, las tasas de deforestación volvieron a aumentar luego de años de reducción. Activistas e indígenas incluso presentaron una denuncia ante la Corte Penal Internacional (CPI) por las políticas ambientales del mandatario brasileño en octubre de 2021. Sin embargo, podrían pasar años antes de que la CPI decida aceptar la demanda.

Deforestación durante el gobierno de Bolsonaro La deforestación de la selva tropical se monitorea utilizando imágenes satelitales del Instituto de Investigación Espacial de Brasil (INPE). Según este, el área anual deforestada ha aumentado significativamente desde que Bolsonaro asumió la Presidencia. Antes de eso, las tasas de deforestación habían bajado durante una década.

Erika Bechara, profesora de Derecho Ambiental de la Pontificia Universidad Católica de São Paulo (PUC) explica: “Es cierto que la deforestación en la selva del Amazonas fue muy alta en la década del 2000. Pero gracias al Plan de Acción para la Prevención y el Control de la Deforestación en la Amazonía (PPCDAM) y otras medidas, se logró disminuir las alarmantes cifras. Por eso es decepcionante ver que la deforestación explotó nuevamente, ha habido regresión en lugar de progreso”.

Variaciones de áreas de deforestación en la selva amazónica desde 2005 a 2021.

Continúan los incendios Muchos aún deben recordar los devastadores incendios que asolaron la región en 2019 y 2020 en particular. Bolsonaro negó temporalmente los incendios detectados en ese momento. Hoy en día hay nuevos y fuertes incendios que están arrasando la región.

Los incendios están directamente relacionados con la deforestación. “La selva amazónica no es un área que se queme sola con regularidad. Los incendios son mayoritariamente causados ​​por personas”, dice el ecologista Divino Vicente Silvério. Sin embargo, períodos secos más prolongados y extremos podrían intensificar tales incendios.

Silvério, profesor de la Universidad Federal Rural de la Amazonía (UFRA), explica que “si bien no estamos viendo niveles máximos en los incendios bajo Bolsonaro, si observamos el regreso de una fuerte asociación entre incendios y deforestación. En años anteriores, esa relación ha sido más débil y es probable que las grandes áreas de bosque quemado se atribuyan a sequías extremas”.

¿Qué ha hecho Bolsonaro para proteger la selva? El presidente de derecha es considerado un escéptico climático y amigo del lobby agrícola. De hecho no oculta que ve la región amazónica principalmente como un área económica y quiere desarrollar más áreas para la agricultura y la minería.

Los pueblos indígenas y los ambientalistas se han quejado del aumento de las amenazas en su contra desde que Bolsonaro asumió el cargo, en parte porque el presidente brasileño ha creado un clima que alienta a los agricultores a apoderarse ilegalmente de la tierra y a los madereros y mineros de oro ilegales a invadir áreas protegidas. Las fallas de Bolsonaro también se pueden atribuir a medidas concretas, que incluyen: debilitamiento de las autoridades ambientales y de control, congelamiento del fondo amazónico , descuido del Plan de Acción para Prevenir y Controlar la Deforestación en la Amazonía (PPCDAM), y cambios en el consejo ambiental CONAMA.

(mn/er)