Lapatilla agosto 17 2026, 8:47 amPosteado en: OpiniónCompártelo: Compartir en WhatsApp (Se abre en una ventana nueva) WhatsApp Compartir en Telegram (Se abre en una ventana nueva) Telegram Comparte en Facebook (Se abre en una ventana nueva) Facebook Compartir en X (Se abre en una ventana nueva) X Enviar un enlace a un amigo por correo electrónico (Se abre en una ventana nueva) Correo electrónico Compartir en LinkedIn (Se abre en una ventana nueva) LinkedIn Este texto es un intento personal de comprensión de la coyuntura actual de nuestro país, más allá de la antipatía personal hacia este presidente de Estados Unidos y de mi rechazo total y absoluto a todo tipo de colonialismo e imperialismo. El chavismo, como fraude y fracaso histórico, facilitó que esta intervención sucediera al ubicarse geopolíticamente junto al castrismo y en el alineamiento global antiestadounidense, dada nuestra ubicación geográfica, nuestros importantes recursos petroleros y nuestro potencial económico. Tarde o temprano esta intervención iba a suceder, por las buenas o por las malas; bastó que se llevaran a Maduro para que el cogollo del poder en Venezuela, movido por el miedo y de manera pragmática y oportunista, pasara a ser subordinado y colaboracionista del imperio. A partir del 3 de enero, con todo y que el régimen continúa, cambió la voz del amo y se marcó la ruta: lo primero es lo primero, el petróleo y la economía, ámbitos que ya controlan. Ahora viene el desmontaje de la dictadura; para ello, nada mejor que la amenaza bajo la cual el chavismo derrotado colabora y debe decidir entre conservar su patrimonio o inmolarse. Como siempre enseña la historia, prevalecerá lo primero. Suscríbete aquí para hacerle seguimiento diario al rescate de Venezuela tras los sismos Estamos en una transición tutelada en la que entran en juego los factores políticos y de poder internos. Hoy, 1 de agosto, y bajo el patrocinio y permiso del tutor, estos actores entran a negociar la reinstitucionalización del
Fuente: La Patilla — Ver nota original